Dentro de la psicología dirigida a gays, lesbianas y bisexuales, hay un concepto que me causa mucha ternura y es el de la “adolescencia tardía”. Los psicólogos de Tu yo lo vemos continuamente en nuestros pacientes y es algo con lo que tenemos que trabajar. Además, preparando el curso de formación que vamos a dar en el Colegio Oficial de Psicólogos, he tenido que pensar como definirlo.

Serían aquellas vivencias, sentimientos y emociones típicas de la adolescencia y que el adulto LGB, por la negación a su homosexualidad, no ha vivido en el momento que le tocaba y lo retrasa a unos años después, cuando se permite empezar a aceptar su sexualidad.

Los profesionales tenemos que guiarles en la maraña emocional que experimentan, como les pasa a los adolescentes, pero agravado por la homofobia interiorizada. Por una parte, experimenta las emociones positivas de, por fin, permitirse sentir y vivir cosas que hasta ahora había visto en los demás, pero que no se sentía con el derecho de tenerlas para él. Por ejemplo, el desear libremente a alguien, el primer amor, etc. Pero, por otro lado, algunos sentimientos negativos como la culpabilidad típica de la homofobia interiorizada, la frustración por no haber sido mas valientes (te dicen ellos) y haberlo vivido en la juventud o cierta vergüenza por estar haciendo cosas típicas de los adolescentes (supuestamente) a una edad en las que ya tendría que estar haciendo otro tipo de cosas. Todo ello podrá afectar a la autoestima por sentir que no tiene la misma madurez que los demás al pensar que, en algunas cosas, va por detrás. No es verdad, no es así. Ni se va por detrás en todas las áreas de la vida, ni no tener experiencia sobre algunas cosas te hace inferior a otros.

El mensaje fundamental para transmitir es que nunca es tarde y lo importante es vivirlo. Que se perdonen por no haberlo hecho antes. Que no lo hicieron porque en esos momentos no tenían las herramientas suficientes para poder llevarlo a cabo. Y hay que tener en cuenta ciertos factores que pueden aparecer, como ocurre en la adolescencia: confusión porque la primera relación sexual no sea lo esperado (suele ocurrir) y el coqueteo con el consumo de sustancias. Y para vivir todo eso tendrá que ampliar su círculo y buscar iguales, otros gays, lesbianas y bisexuales, con los que tener esa complicidad. Recuerda que en Tu yo Psicólogos podemos ayudarte.

Pablo López